Administre bien su dinero como pareja
El dinero puede ser la fuente de una gran cantidad de estrés en el matrimonio. A fin de evitar este estrés, hay algunas reglas o pautas que las parejas deben esforzarse por cumplir –
- Hablar de dinero. El dinero es un tema difícil de hablar, incluso en el más cercano de los matrimonios. Las parejas deben tener discusiones francas y abiertas sobre el dinero sobre una base regular. No espere hasta que el problema de los cultivos de arriba. Establecer un tiempo determinado cada mes y revisar todo el dinero que en, así como todo el dinero que sale. Decidir conjuntamente qué hacer con el dinero que sobra o, si está en rojo, dónde obtener el dinero extra para pagar los gastos del mes.
- Comprender la personalidad del otro dinero. ¿Es usted un ahorro gastar y su esposo un protector? Si es así, hablando de dinero en forma regular es aún más importante para que una pareja puede comprometer en una estrategia para manejar las finanzas familiares. Ambos necesitan entender cómo el dinero que entra se debe aplicar al pago de las facturas mensuales, a la reducción de la deuda pendiente, así como el ahorro para la jubilación.
- Ponerse de acuerdo sobre las cuentas. En el comienzo del matrimonio, la pareja tiene que decidir si van a tener las cuentas conjuntas, cuentas separadas, o una combinación de ambos. Tal vez una cuenta conjunta se puede abrir hasta que ambas partes en el matrimonio contribuir. Esta cuenta conjunta se puede utilizar para pagar las cuentas mensuales, así como contribuir a una cuenta de jubilación. Luego, cada pareja puede tener una cuenta individual con el dinero que pueden gastar lo que quieran. O bien, puede optar por tener cuentas conjuntas para todo su dinero. Sólo asegúrese de que revise las cuentas juntas en una base regular de modo que ambas partes en el matrimonio son conscientes de lo que se posee y debe.
- Decidir quién es el responsable de la gestión y el pago de las facturas mensuales. Sin embargo, la otra parte debe seguir participando activamente y revisar todos los proyectos de ley antes de que se les paga. Entonces, en caso de fallecimiento, el cónyuge supérstite será consciente de la economía familiar y puede recoger la gestión y pago de facturas sin mucha ansiedad extra.
La participación de ambos cónyuges en el mantenimiento y la gestión de las finanzas familiares es sólo una de las muchas áreas en que se basa un matrimonio feliz. No dejemos que sea la caída de su matrimonio.
